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Jul
16
2014

Realidad profesional de la industria de la traducción y falacia de la competencia nativa

Yuste Frías, José (2014) «Realidad profesional de la industria de la traducción y falacia de la competencia nativa» en Montero Domínguez, Xoán [ed.] Traducción e industrias culturales. Nuevas perspectivas de análisis, Frankfurt am Main–Bern–Bruxelles–New York–Oxford–Warszawa–Wien: Peter Lang, Col. Studien zur romanischen Sprachwissenschaft und interkulturellen Kommunikation, dirigida por Gerd Wotjak, vol. 96, ISBN: 978-3-631-65302-9. DOI: 10.3726/978-3-653-04446-1, pp. 77-91.

Esta publicación es una reflexión crítica, desde la perspectiva de la industria cultural de la traducción, sobre las nociones de «nativo», «bilingüe» y «lengua materna» en la didáctica de la traducción y en la pedagogía de idiomas. Se demuestra que las ideas alimentadas por los prejuicios identitarios implícitos en estas tres nociones que se han mantenido inalterables durante más de medio siglo, tanto en el campo de la lingüística como en el de la traducción, son altamente sospechosas de obsolescencia.

 

Resumen del capítulo
El hábito de empecinarse en mantener la exigencia de que el traductor traduzca, sólo y exclusivamente, hacia su lengua materna (Ll), ha perjudicado gravemente a promociones enteras de antiguos licenciados y actuales egresados en Traducción e Interpretación. Maleducar en la creencia de que el traductor alcanza la «perfección» en su trabajo, sólo y exclusivamente, cuando traduce hacia su Ll , es hundir en la miseria laboral al futuro profesional de la traducción al haberle educado en la inseguridad y la frustración constantes de su supuesta incompetencia estructural para traducir hacia su L2.

 
Esta publicación es una reflexión crítica sobre las nociones de «nativo», «bilingüe» y «lengua materna» que, tanto en el campo de la lingüística como en el de la traducción, se han mantenido inalterables durante más de medio siglo hasta el punto de constituir un engaño, un fraude y una mentira, es decir, toda una falacia - la falacia de la «competencia nativa»- con la que se ha dañado gravemente la industria cultural de la traducción en los sectores y ámbitos más productivos de la economía de un país.
 
N.B.: Sobre la enorme importancia cultural y política de la traducción inversa en el mercado real de la traducción profesional véase el artículo de mi Blog T&P titulado Traducción inversa para la comunicación internacional de la independencia de Cataluña
 
 
Extractos del prólogo del libro, redactado por Antonio Bueno García, donde fue publicado el capítulo
Llevada a cabo de manera sui géneris por las llamadas industrias culturales, la traducción ha pasado a definir trasvases que poco o nada tienen que ver con el del texto estándar. El término acuñado con acierto en la Universidad de Vigo de paratraducción viene a presentar este producto resultante de manera un tanto más lúcida en cuanto a las pretensiones reales del texto y del autor, tanto original como meta, y a definir cualquier vinculación con la traducción no canónica. El efecto de esta traducción singular no tendría tanta importancia si no alcanzara la magnitud que se le conoce o si no afectara de manera intrínseca a la noción misma de la traducción. [...]
El amplio recorrido de esta obra que prologamos […] llevada a cabo con sumo acierto por investigadores de talla de la Universidad de Vigo, permitirá sin duda al lector ampliar horizontes en su perspectiva sobre la traducción, al tiempo que toma conciencia de la importancia de la industria cultural y de los fenómenos de traducción inherentes a ella.

Comentarios  

 
+1 #5 15-04-2015 02:05
Muy chulo, me ha gustado mucho
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0 #4 17-07-2014 00:09
Te puedo asegurar, Carla (con facturas si hace falta) que los que somos profesionales de inversa no nativos cobramos igual o incluso, la mayoría de las veces, más que los «intrusos nativos no profesionales de traducción» (que, por otra parte, seguro que no podrán aportar ni una sola factura).
Aquellos que consultan cuestiones gramaticales básicas en foros web 2.0 (ya sea en su lengua B o en su lengua A) no son ni traductores ni filólogos, ni siquiera simples amantes de las lenguas con las que trabajan, sino simples vagos hablantes y redactores que no cuentan con la competencia lingüística suficiente para trabajar como profesionales de la traducción.
Por otra parte, comparto totalmente tu opinión de que en todo proceso de traducción profesional que se precie (directa o inversa) debe haber siempre una fase de revisión y corrección del texto traducido antes de entregárselo al cliente en aras de la tan traída calidad en la profesión.
Gracias por tu comentario, Carla.
Cito a Carla:
Por un lado, me posiciono en contra de la traducción inversa ya que la veo como una excusa para que las compañías de traducción se evitan de pagar a nativos de un idioma las tarifas que deberían pagarles, ya que muchos de los traductores que hacen inversa cobran menos que los nativos por “el mismo servicio”.
Otra razón por la que me posiciono en contra, es porque veo a muchos traductores consultando en los foros profesionales sobre cuestiones que, si van a hacer una traducción inversa, ya deberían saber. Preguntas sobre gramática base en inglés abundan en dichos foros.
{...}
En todo caso, me parece una discusión interesante, y me interesa saber lo que piensan los demás.
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0 #3 16-07-2014 23:48
Muchas gracias Rodrigo por ser el primero en comentar esta entrada dedicada a mi última publicación sobre traducción inversa y realidad del mercado profesional.
Me alegra comprobar que hay alumnado de la UVigo con «sentidiño» a la hora de valorar la direccionalidad inversa de la traducción profesional a pesar de haber sufrido la sempiterna letanía de que hay que traducir siempre sólo hacia la lengua «materna» por parte de un profesorado que jamás ha tenido que ganarse el pan traduciendo.
Un saludo y muchas gracias a ti, Rodrigo.
Cito a Rodrigo Mencía:
Me encanta tu resumen del artículo, José. No fuiste mi profesor en el CUVi pero sí de mi compañera Alba y conozco muy bien todas tus aportaciones. Me ha encantado. Muchas gracias por compartirlo. Hay que tener mucha valentía para publicar algo así a sabiendas de que van a llover críticas. Mi más sincero aplauso.

[...]

Me encantaría poder aportar algo de debate, pero me temo que estoy de acuerdo con todo lo expuesto. Con tu permiso, voy a pensar si puedo hacer un comentario del artículo en mi blog cuando tenga un poco de tiempo (que voy un poco saturado).

Un saludo y muchas gracias.
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-3 #2 16-07-2014 22:03
Por un lado, me posiciono en contra de la traducción inversa ya que la veo como una excusa para que las compañías de traducción se evitan de pagar a nativos de un idioma las tarifas que deberían pagarles, ya que muchos de los traductores que hacen inversa cobran menos que los nativos por “el mismo servicio”.
Otra razón por la que me posiciono en contra, es porque veo a muchos traductores consultando en los foros profesionales sobre cuestiones que, si van a hacer una traducción inversa, ya deberían saber. Preguntas sobre gramática base en inglés abundan en dichos foros.
Y claro esta, la inversa (con español-inglés en mente) le quita trabajo a los traductores nativos. En este caso, agencias de traducción en España no quieren pagar las tarifas de un traductor basado en, por ejemplo, el Reino Unido, y prefieren poner en riesgo la calidad pero pagarle menos a un Español que sacó un diploma “proficiency” o lo que sea (no estoy segura de cuales son los diplomas que demuestran conocimientos en inglés), solo por ahorrarse unos euros.
Asimismo, quiero expresar que veo que los profesionales tienen más valor en trabajar de manera inversa si su L2 es el inglés. Y eso, me molesta: veo que no solo los traductores pero el público en general se han puesto muy flexibles con su percepción sobre que es inglés correcto y que es inglés “pasable”. Hoy en día, “todos hablan inglés”. O lo pachurrean. Pero ya piensan que son bilingues. De alguna manera, esta percepción contribuye al deterioro de la lengua inglesa. Para enfatizar mi punto: no veo que muchos traductores se animen a hacer inversa hacia el alemán, el ruso o el árabe. Por lo general lo hacen hacia el inglés o el francés.
Volvamos a lo que mencioné antes: “el mismo servicio” y “poner en riesgo la calidad”. He realizado correcciones de textos traducidos por no nativos centenares de veces. Aprovecho para enfatizar que me parece que si se realiza una traducción inversa, es sumamente necesario contratar a un corrector nativo en el idioma de destino. De todas estas correcciones (y trabajo más que nada en el mercado ES-EN entre España y el Reino Unido), sólo un 20% de los textos que recibido tenían poquísimas faltas como para que yo pudiera decir “bien hecho, un trabajo fantástico para una traducción inversa”. El otro 80% contenía faltas que demostraban falta de conocimientos en el idioma de destino, poca fluidez, construcciones gramaticales absurdas, conjugaciones verbales erróneas, etc. Muchas veces, he tenido que traducir párrafos enteros yo misma, aunque supuestamente ese no era mi trabajo. Antes cobraba la corrección de textos por palabra, pero ahora, cobro por hora y más si me veo obligada a traducir, sólo como resultado de esta situación. O sea: estos traductores de inversa no están ofreciendo el mismo servicio que un nativo y estan poniendo en riesgo la calidad del texto en 80% de los casos.
Sin embargo, por otro lado, creo que la traducción inversa si es factible, pero – y subrayo pero – solamente en ciertos casos, y dependiendo de la competencia del traductor y del tipo de texto a traducir. Como he dicho antes, he visto traducciones inversas verdaderamente fantásticas. Por lo tanto, creo que es posible hacerlo, y hacerlo bien. Sin embargo, no todos lo que han sacado un título de traductor estan capacitados para trabajar hacia su L2 – eso esta clarísimo.
Yo pienso que se debería regularse: que no cualquiera que haga la carrera de traducción esté habilitado para trabajar en inversa. Creo que deberían pasar un exámen especial, por separado, durante su carrera, para ver si les permite seguir la traducción inversa o no.
En todo caso, me parece una discusión interesante, y me interesa saber lo que piensan los demás.
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+3 #1 16-07-2014 21:05
Me encanta tu resumen del artículo, José. No fuiste mi profesor en el CUVi pero sí de mi compañera Alba y conozco muy bien todas tus aportaciones. Me ha encantado. Muchas gracias por compartirlo. Hay que tener mucha valentía para publicar algo así a sabiendas de que van a llover críticas. Mi más sincero aplauso.

«... se debe partir siempre de un nivel de competencia aceptable de competencia lingüística tanto en L1 como en L2 que permita empezar a enseñar a traducir». Has dado en el clavo. El problema es que los estudiantes de traducción llegan a la carrera a aprender durante la carrera los idiomas y no a perfeccionarlos (nunca olvidaré las primeras clases de inglés que tuve en la facultad, a cargo de James Stillwell, sobre temas científicos y técnicos, y las quejas que suscitaban en los que pretendían aprender inglés en la universidad). Luego lo cambiaron por alguien que «políticamente hiciese lo que querían los alumnos». Craso error. En mi caso particular (y lo digo con la mayor humildad del mundo), recuerdo que cuando hice la prueba de acceso a TeI yo no había estudiado ni siquiera una hora y la aprobé creo que con un 9. Muchos de los que estaban allí llevaban «meses yendo a academias a preparar el examen». Es cierto que tuve la suerte de estudiar inglés durante 14 años y que se me enseñase dentro del ámbito familiar, pero es que el examen que se nos dio para hacer era muy pero muy fácil.

«... siempre hemos pensado que un traductor que no sea capaz de traducir, correcta y aceptablemente, en las dos direcciones (directa e inversa) no solo no es un profesional de la traducción sino que también, y sobre todo, es una víctima más de los perjuicios profesionales que, en la formación de traductores e intérpretes, han causado nociones lingüísticas que, durante décadas, han girado en torno a tres adjetivos demasiadas veces mal interpretados: nativo, bilingüe y materna»... 100% de acuerdo. Se nos está diciendo que ser nativo te hace ser buen traductor, cuando muy probablemente algunos profesionales españoles tengan un nivel incluso superior (aunque puedan tardar o no un poco más o tengan que documentarse en algunas cosas) que nativos poco o ni tan siquiera preparados.

«La razón de ser de la didáctica de la traducción inversa radica, precisamente, en reforzar la formación de los traductores hacia un nivel aceptable de bilingüismo coordinado...» Pero no interesa, ya que parece que desde el ámbito académico se impulsase que haya buenas notas y que pase de curso mucha gente en lugar de reforzar un aprendizaje realmente exigente y que genere profesionales. Está relacionado con profesores con poca vocación e interés, exactamente.

Todos estos problemas no se dan solamente en el mundo de la traducción. En la enseñanza de idiomas el problema quizás sea hasta peor. Conocidos me cuentan que cualquier barman británico que viene a España puede acabar trabajando como profesor de inglés porque «es nativo». Así expulsan del mercado a maravillosos filólogos que no solo tienen un nivel de lengua L2 capaz de competir con el de dicho nativo, sino que, además, tienen un nivel de L1 y de la cultura y forma de entender el mundo de la L1 que facilitaría el aprendizaje y la enseñanza de los alumnos.

«... direccionalidad directa transmitida durante la carrera universitaria por docentes que jamás se han tenido que ganar el pan traduciendo...». En otros ámbitos, como la medicina o la veterinaria, no se plantean dar el título a alguien que no ha hecho prácticas reales con pacientes y que ha demostrado su capacidad, por lo que resulta incomprensible que alguien que jamás haya trabajado de traductor esté dando clases de traducción práctica (porque una cosa es que diese clase de teoría, o de historia, o de aspectos no prácticos de la traducción y otra es que dé clases de algo práctico de lo que solo ha oído hablar a través de sus amigos, foros, etc.).

Me encantaría poder aportar algo de debate, pero me temo que estoy de acuerdo con todo lo expuesto. Con tu permiso, voy a pensar si puedo hacer un comentario del artículo en mi blog cuando tenga un poco de tiempo (que voy un poco saturado).

Un saludo y muchas gracias.
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Director de los programas Web-TV Zig-Zag, Exit y Píldoras T&P

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